Bahá'u'lláh (el mensajero de Dios para esta era de globalizacion) nos dice:
1. El océano de la sabiduría divina fluyó dentro de esta exaltada palabra, en tanto que los libros del mundo no pueden contener su significado íntimo.
2, Tú contemplas, oh Señor, al ignorante tratando de alcanzar el océano de Tu conocimiento; al angustiado sediento, las aguas vivientes de Tu expresión; al humillado, el tabernáculo de Tu gloria; al pobre, el tesoro de Tus riquezas; al suplicante, el punto del amanecer de Tu sabiduría; al débil, la fuente de Tu fortaleza; al desdichado, el cielo de Tu merced; al mudo, el reino de la mención de Ti.
3. Ahora es el momento de purificarte con las aguas del desprendimiento que han fluido de la Pluma Suprema y reflexionar, totalmente por amor a Dios, sobre las cosas que una y otra vez han sido reveladas o manifestadas, y luego esforzarte todo lo que puedas por sofocar, mediante el poder de la sabiduría y la fuerza de tu palabra, el fuego de la enemistad y el odio que está latente en los corazones de los pueblos del mundo.
4. Si prestases atención a mi voz, abandonarías todas tus posesiones y volverías tu rostro hacia el Lugar en que el océano de la sabiduría y expresión se ha agitado, y donde los dulces aromas de la amorosa bondad de tu Señor, el Compasivo, han sido difundidos.
5. Hemos decretado que en el sendero de Dios la guerra debe hacerse con los ejércitos de la sabiduría y la expresión, y de un carácter amable y acciones dignas de alabanza.
6. Di: La espada de la sabiduría es más ardiente que el calor del verano y más afilada que las hojas de acero, si lo entendierais.
7. Sé un ornamento para el semblante de la verdad, una corona sobre la frente de la fidelidad, un pilar del templo de la rectitud, un hálito de vida para el cuerpo de la humanidad, una insignia de las huestes de la justicia, un lucero sobre el horizonte de la virtud, un rocío para la tierra del corazón humano, un arca en el océano del conocimiento, un sol en el cielo de la generosidad, una gema en la diadema de la sabiduría, una luz refulgente en el firmamento de tu generación, un fruto del árbol de la humildad.
8. Bebed abundantemente del manantial de la sabiduría, remontaos en la atmósfera de la sabiduría y hablad con sabiduría y elocuencia.
9. Si meditaras por un momento, darías testimonio de la sabiduría, el poder y la soberanía de Dios, exaltada sea Su gloria.
10. el hombre nunca tendrá esperanza de alcanzar el conocimiento del Todoglorioso, nunca podrá beber de la corriente del divino conocimiento y sabiduría, nunca podrá entrar en la morada de la inmortalidad, ni tomar del cáliz de la divina cercanía y favor, a menos que deje de considerar las palabras y acciones de los hombres como norma para la verdadera comprensión y reconocimiento de Dios y Sus Profetas.
11. ningún agua terrenal puede apagar la llama de la sabiduría divina, ni pueden ráfagas mortales extinguir la lámpara del dominio eterno.
12. Con mirada fija y constante, nacida del infalible ojo de Dios, escudriña durante un tiempo el horizonte del conocimiento divino y contempla esas palabras de perfección que ha revelado el Eterno para que, quizás, los misterios de sabiduría divina, hasta ahora ocultos bajo el velo de la gloria y atesorados dentro del tabernáculo de Su gracia, sean puestos de manifiesto ante ti.
13. Si en cada Dispensación hubiesen inquirido con humildad ante las Manifestaciones de Dios el verdadero significado de estas palabras reveladas en los libros sagrados -palabras cuya interpretación errónea ha hecho que los hombres se priven de reconocer el Sadratu'l-Muntahá, el Propósito último-, de seguro habrían sido guiados hacia la luz del Sol de la Verdad y habrían descubierto los misterios del divino conocimiento y sabiduría.
14. En cuanto a las palabras "en seguida, después de la opresión de aquellos días", éstas se refieren al tiempo en que los hombres serán oprimidos y afligidos, tiempo en que habrían desaparecido de entre los hombres los últimos vestigios del Sol de la Verdad y el fruto del Árbol del conocimiento y sabiduría, cuando hayan caído las riendas de la humanidad en manos de necios e ignorantes, cuando se hayan cerrado las puertas de la divina unidad y conocimiento -propósito esencial y último de la creación-, cuando el conocimiento verdadero haya cedido paso a la vana fantasía, y la corrupción haya usurpado el lugar de la rectitud.
15. Así te instruimos en la interpretación de las tradiciones y te revelamos los misterios de la sabiduría divina, para que quizás comprendas su significado y seas de aquellos que han bebido de la copa del divino conocimiento y comprensión.
16. Has de saber que cualesquiera que sean los corazones sobre los cuales han caído las muníficas lluvias de la misericordia del "cielo" de la Revelación divina, la tierra de esos corazones ha sido verdaderamente cambiada por la tierra del divino conocimiento y sabiduría.
17. ¡Ojalá que los corazones de los hombres se limpiasen de estas limitaciones humanas y oscuros pensamientos impuestos sobre ellos!, para que, quizás, sean iluminados por la luz del Sol del conocimiento verdadero y comprendan los misterios de la sabiduría divina.
18. ¡oh hermano!, enciende con el aceite de la sabiduría la lámpara del espíritu dentro de la cámara recóndita de tu corazón, y custódiala con la mampara del entendimiento, para que el aliento del infiel no extinga su llama ni oscurezca su esplendor.
19. Así hemos iluminado los cielos de la prolación con los resplandores del Sol de la divina sabiduría y entendimiento, para que tu corazón encuentre paz y seas tú de aquellos que, en alas de la certeza, se han remontado hacia el cielo del amor de Su Señor, el Todomisericordioso.
El texto es tomado de los escritos Bahá'í
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